Retratos Eternos
Hay imágenes que merecen acompañarnos cada día.
En Retratos Eternos, transformamos la fotografía que nos envías en una joya única. Cada imagen es cuidadosamente transferida a una pieza de cerámica y luego trabajada completamente a mano en plata 950, dando vida a una pieza irrepetible que conserva un recuerdo, un rostro o un momento especial.
Antes de formar parte de esta colección, probamos durante meses distintos procesos para asegurar una impresión de gran calidad y durabilidad. Incluso sometimos una pieza a una prueba de dos meses a la intemperie, expuesta al agua, la lluvia y los cambios de clima, manteniendo su imagen intacta.
Aun así, la cerámica es un material noble que merece un cuidado especial. Aunque está preparada para acompañarte por muchos años, su superficie puede rayarse si entra en contacto con objetos filosos o abrasivos. Por ello, recomendamos tratar tu joya con el mismo cariño con el que fue creada, evitando golpes, fricción y el contacto con elementos que puedan dañar la imagen.
Cada Retrato Eterno es elaborado de manera artesanal, desde la preparación de la cerámica hasta su montaje en plata 950, convirtiendo un recuerdo personal en una joya destinada a perdurar.
¿Cómo funciona?
Una vez realizada tu compra, nos pondremos en contacto contigo por WhatsApp o correo electrónico dentro de un plazo aproximado de 1 día hábil para solicitar la fotografía que deseas transformar en joya.
Una vez recibida y confirmada la fotografía, comenzará el proceso de elaboración de tu pieza. Al tratarse de una joya completamente personalizada y hecha a mano, el tiempo de fabricación es de aproximadamente 15 días hábiles, contados desde la recepción de la imagen.
UNICOS
SIN CADENA